BRILLA CON LUZ PROPIA, EL NUEVO IDOLO ... CADA DIA JUEGA MEJOR Y TIENE HUEVO Y AGUANTE, ES SIN DUDA JUGADOR DE BOCA.

LA HISTORIA DE "GALLEGUIN"


Aunque nació en la misma ciudad y en el mismo club que Basile, a Palacio no le resultó tan sencilla la captura de la titularidad. Es real que jugó desde el arranque en las tres primeras fechas y que siempre enamoró al DT , pero no es menos cierto que comenzó entre los 11 porque Marcelo Delgado se hallaba suspendido por la Comisión Directiva por aquellas declaraciones realizadas en la gira por China y Holanda que lastimaron la honestidad del presidente Mauricio Macri. Al principio, la dupla ofensiva del Coco la conformaban el Chelo y Martín Palermo. Pero hubo una tarde-frontera, la del domingo 11 de setiembre. Boca venía de perder con San Lorenzo e igualaba 0-0 con Argentinos en la Bombonera. La gente colgaba una bandera elogiando a Gustavo Alfaro e insultaba al Coco. Entonces, el técnico lo mandó a la cancha a los 11 del segundo tiempo, por Delgado. Y Palacio pegó el grito de la salvación.Tanto desequilibró Palacio que, al fin, ante Independiente, con una tarea de excepción en otro día "D", ingresó al corazón del hincha. "Rodrigo, Rodrigo" le cantó la gente de Boca el domingo en una clara muestra de que acababa de adoptarlo como ídolo.

De una cancha con apenas algunas pocas tribunas bajas de madera a la mismísima Bombonera, un estadio intimidante. De vestir los colores de un humilde equipo del fútbol regional a ponerse la camiseta de la selección nacional argentina. Y todo en apenas tres años...
La historia de Rodrigo Palacio dista de ser común. De niño, ya delgado y rubiecito, deslumbraba en los potreros de su Bahía Blanca natal, donde muchos le auguraban un futuro promisorio. Pero ni su padre, ex atacante como él, imaginaba en ese momento que a los 23 años sería titular en la selección a pesar de ser suplente en Boca Juniors, y que todos lo mencionarían como la gran promesa del fútbol nacional.

“Yo no soy goleador”
A mediados de 2002, Palacio pasó de jugar en la cuarta división de Argentina, en el club Bella Vista, a la segunda con Huracán de Tres Arroyos.

Su rendimiento fue tan sobresaliente que en julio de 2003, mientras se encontraba con su representante en España acordando su incorporación al Racing de Santander o al Alavés, Palacio recibió un llamado telefónico de Argentina. ¿El motivo? Informarle que era pretendido por un equipo de Primera División. “Banfield te quiere sí o sí”, le dijeron del otro lado de la línea. Palacio no lo dudó y regresó de inmediato a su país. De allí saltaría a la fama en poco tiempo.

¿Qué tiene de especial su juego? Un ex compañero suyo en Banfield, Eduardo Bustos Montoya, lo definió de maravillas: “Tiene precisión en velocidad. No hay muchos jugadores de sus características en el fútbol argentino, tipos que vayan por afuera, bien abiertos, como los viejos ‘wines’. Allí está su fuerte: Rodrigo se tira sobre alguno de los dos costados, pica y te mata. Desborde y centro. Yo iba por adentro y esperaba su pase. Sumale que llega al gol. Completito, ¿no?”.

En la temporada 2003-2004, marcó 11 goles y muchos lo rotularon como goleador, pero él reniega de esa condición. “No me considero así, sino un buen en compañero de área. Tuve la posibilidad de gritar seguido. Ojalá siga con la buena racha”, dice con humildad.

Un sueño hecho realidad
En junio de 2004, mientras su hinchada lo pedía para la selección, volvieron los rumores sobre su venta al Viejo Continente. “No estoy desesperado por en irme a Europa. Me gusta el fútbol argentino. ¿Si pienso en la selección? No, es algo que está lejos. ¡Gracias que puedo jugar en Banfield! Eso sí, espero tener suerte de jugar en algún equipo grande”, se ilusionaba.

Paradójicamente, este reconocido sonámbulo cumplió rápidamente su sueño. Boca Juniors, uno de los clubes más importantes de Argentina, se quedó con la mitad de su pase en julio, pero recién en diciembre lo incorporó al equipo.

Su llegada despertó un gran entusiasmo, pero el comienzo del torneo local lo encontró en el banco de suplentes. La numerosa hinchada xeneize, sin embargo, lo pide como titular, a pesar que en plantel hay ídolos de la talla de Martín Palermo, Guillermo Barros Schelotto y Marcelo Delgado. “Que juegue pocos minutos en Boca no lo veo como un problema porque yo estoy empezando. Hay jugadores de experiencia, y está bien que jueguen ellos”, asegura Rodrigo desde su bajo perfil.

Pero todos tienen altísimas expectativas de él. “Está llamado a ser uno de los grandes de la historia de Boca. Lo queríamos hace tiempo y no nos equivocamos. Mientras yo esté en el club, él estará con nosotros", aseguró el presidente, Mauricio Macri. Jorge Benítez, su entrenador, ya empezó a sentir la presión popular: “¿Cuántos hinchas me piden en la calle que ponga a Rodrigo Palacio? ¡Todos! Con el tiempo, será ídolo de Boca". Si hasta el propio Diego Maradona lo llamó a su celular para pedirle su camiseta...

Luego de que Boca se consagrase campeon del Torneo Apertura 2005 Maradona dijo: "Todos jugaron un gran campeonato, pero Gago y Rodrigo estuvieron un escalón más arriba". El cuento que atrapa recién empieza...

 

 

CARRERA DEPORTIVA

BELLA VISTA
HURACAN DE TRES ARROYOS
OLIMPO B.B

BANFIELD

BOCA JUNIORS

SELECCIÓN ARGENTINA

 

TITULOS

 

CON BOCA JUNIORS
RECOPA SUDAMERICANA 2005
TORNEO ARGENTINO APERTURA 2005
COPA SUDAMERICANA 2005

DIJO RODRIGO:

"Estoy feliz porque Boca ganó y fuimos campeones. Pero hacerlo en mi ciudad es bárbaro. Es algo impresionante que te lleve en andas tu gente. La verdad es que mejor no lo podría haber imaginado".

"Es una sensación hermosa salir campeón. Ahora quiero repetir el domingo con Pumas. Quiero dar una vuelta olímpica en la Bombonera. Va a ser tan duro como con Olimpo. Pero tengo mucha fe".